Argentina: pasión y cultura por la pelota
Eimi Milito
El fútbol lo es todo, ¿porque? Es simple: Es el deporte más hermoso del mundo. Soy de Argentina, un país donde se habla, se respira, se lee, se escribe fútbol.
En lugar de ver una telenovela se lee el periódico y se lee primero el de deportes, a veces ante la incredulidad de otra persona, ¿una mujer leyendo la sección de deportes? Mira vos, para mí el ver, hablar de futbol e intercambiar opiniones, es algo más que querer ser analista o periodista o alardear, lo hago porque me gusta el futbol, la pasión que tengo por el deporte.
Un deporte que hace gritar a toda una nación un gol de su selección, unirse en un mismo grito; el ver a su selección jugar una eliminatoria por llegar al mundial; sufrir cuando se aleja su objetivo y celebrar eufóricamente cuando se clasifica; bancar -apoyar- a tu equipo favorito e ir al estadio, gritar, lamentar y gritar los goles con otros 40 mil o 45 mil personas y chocando palmas a un desconocido que por alguna razón tiene tu misma felicidad.
Es algo más que perseguir una pelota, es tenerla, dársela a un genio para que haga una maravilla de jugada; el llegar en equipo y con estrategia a la otra portería y conseguir el gol y ver como miles gritan tu nombre y celebran la anotación, y en ocasiones ver a esos miles abucheandote, insultándote porque le has hecho un gol a su equipo, el ganar los 3 puntos e ir sumando y ganar un campeonato y en el siguiente torneo defender ese campeonato.
Ver la Champions League; Ver jugadores que son cracks como Messi, CR7, Ibrahimovic, Andrea Pirlo, Mario Götze, Bale, Etc; la calidad que se ve en los partidos, el trato al balón, el juego limpio que me gustaría que algún día llegara a nuestro continente, los mejores 3 a 4 equipos de sus respectivas ligas, las emocionantes remontadas en fase de eliminación a ida y vuelta, la final en estadio neutral, un futbol de otro nivel.
Los partidos donde sin importar quien llega como favorito, quien llega invicto o con racha de derrotas, hay un orgullo de por medio y se juega a muerte, hablo de los clásicos como el Real Madrid – Barcelona, Juventus – Inter de Milan, Boca Juniors – River Plate, Arsenal – Manchester United, etc. Rivalidades que desbordan pasión en sus aficionados, al punto de estallar en batallas campales o agresiones de personas que caen en el fanatismo.
Un deporte donde solo se ocupa un balón e incluso con una botella y jugar en la calle o en tu escuela, ver jugar a los niños soñando que juegan para su país o su equipo favorito, soñando ser sus ídolos, con algún día ser como ellos.
Un deporte mágico, ya que que en ocasiones tu equipo o selección te hará feliz con la oportunidad de burlarte del rival y en ocasiones en tan solo acordarte de algo, en segundos te hará sentir triste, en mi caso solo de recordar el gol que falló Gonzalo Higuaín en la final del mundo ante Alemania, solo contra Neur. Y lo mejor que te puede ofrecer este deporte es la Revancha, de un torneo a otro, en dos o seis años o quizás más pero algún día llegara.
Yo he llorado de tristeza y de alegría, y me he quedado sin voz en ocasiones al gritar un gol cuando da un título a mi equipo. Tengo colección de camisetas de mis dos equipos: Boca Jrs y Rayados de Monterrey, así como de la Selección Albiceleste y algunas que me han regalado de México , tengo banderas me gusta ponérmelas como capa cuando voy al estadio.
Soy gran aficionada de este deporte. Lo jugué por un tiempo en la secundaria y en la preparatoria. Últimamente he visto jugadas y me pregunto ¿porque no intente eso?.Es tanta mi pasión por el futbol que he creído que mi papa quería un niño, pero por alguna razón no fue así.
El futbol corre por mis venas, lo traigo en la sangre, crecí viendo el futbol cuando acompañaba a mi papá en la Argentina, y oía sus comentarios, se robaba mi atención con sus explicaciones. Es algo cultural en mi país el futbol, es una fiesta, una pasión el futbol sin importar género o edad.

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